La oportunidad que vio el vocero en Córdoba no fue turística en abstracto, fue estratégica. Entendió que el mercado estaba cambiando y que los destinos con identidad clara tendrían ventaja frente a los genéricos. Córdoba tenía esa identidad, solo necesitaba estructura. El Caribe colombiano es competitivo y ahí aparece el primer desafío. Playas hay muchas, cultura también. El obstáculo fue cómo destacar sin copiar, cómo competir sin diluir lo propio. Durante años, Córdoba fue